Este sábado se realizo el desfile inaugural del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, mas de 20.000 personas disfrutaron de este gran espectáculo.![]()
El desfile empezó con una gran muñeca de Fanny Mikey aproximadamente de 6 metros de alta, la cual movía sus manos y piernas y picaba el ojo.
Durante el desfile se vieron una gran cantidad de pelucas rojas debido al homenaje hacia la creadora del Festival de teatro Fanny Mikey.
En el desfile participaron más de 1.500 artistas.
Fui a ver Brickland de la argentina del mundo, Constanza Macras, jugando con la camiseta del Dorky Park de Alemania. Al ver y pensar la obra, no puedo sacarme de la cabeza The Wall de Pink Floyd y la famosa frase de Benedetti que el quería llevar siempre consigo un ladrillo para mostrole a los demás cómo era su casa
… sigo…Me impresionó del Brickland de Macras el modo al mismo tiempo erótico, sensual, cínico y violento, como muestra la decadencia globalizada de la clase media occidental (a la que pertenezco), muy parecida la de Buenos Aires, Berlín o Bogotá. Ignorantes e ignorados, nos afanamos por llegar a vivir en un supuesto remanso de paz, rodeados de muros, alambradas y celadores, sin darnos cuenta que al mismo tiempo pertenecemos y nos excluimos, afirmándonos en medio de la más brutal negación. En medio de la sensualidad del baile y la música, un inocente juego de Badmington (gallito) puede generar o la más violenta agresión o el más apasionado acto de amor sobre las tablas.
otro poco
Un apacible día-de-campo (un asadito) insinuantes actores y actrices desnudos entonan baldas americanas de los ochentas, para dar lugar, una vez vestidos, a la más sensual y desgarradora escena de una bella masturbación compulsiva de todos los actores y actrices al mismo tiempo, pero cada uno por su lado. O la parte donde el supuesto intelectual termina agrediendo sádicamente al negro africano, mientras cada vez trata más de parecerse a su agredido. En el fondo los videos muestran una vez tras otra a la única aria del grupo corriendo inocente y alegremente hacia ninguna parte dentro del condominio, buscando a nadie en medio de la más absoluta soledad.